En este cuarto viernes de Cuaresma, vemos cómo Jesús no actúa por su cuenta, sino enviado por Dios. Cuando una persona descubre quién es verdaderamente Jesús, como dice el Papa Francisco, su vida se llena de alegría y paz.


En este cuarto viernes de Cuaresma, vemos cómo Jesús no actúa por su cuenta, sino enviado por Dios. Cuando una persona descubre quién es verdaderamente Jesús, como dice el Papa Francisco, su vida se llena de alegría y paz.
